martes, 17 de febrero de 2009

Amarillo

El amarillo no es un color que me guste, y no es exactamente la palabra que me gustaría empezar para comenzar un blog que no resultará siendo visitado por nadie y que solo espero me permita no incurrir en el tedio que me carcome antes y después de dormir. Sin embargo no se me sale de la cabeza por más que lo intente, y esto no pretende ser más que un reflejo muy poco fiel de lo que ahí dentro ocurre y que por cuestiones personales no pretendo informar a menos que sea por este discreto medio.

Hablaré de mí cuanto quiera, no tengo impedimentos, disfrutaré llenándome el ego que mis principios como "escucha" me impiden en la cotidianidad.

Las sensaciones que me provoca comenzar algo (sobre todo, este blog) son electrizantes, parecen un río afluente y descontrolado que a su paso consumiría todo si la lluvia y el caudal que viene siendo nutrido por ella no fueran tan escasos.

Alguna vez quise ser escritor, poeta, amante, matemático, erudito, gamer, basquetbolista, costplayer, otaku, romhacker, revolucionario, historiador, astronauta entre otras muchas cosas, yo solo soy un intento fallido hasta el momento.

No me falta interés, me falta devoción.
Tal vez sea mi naturaleza ser contradictorio; soy callado y charlatán, astuto pero idiota, romántico e insensible, alto y jorobado, peludo pero poco barbado, ateo y espiritual, pelos en las piernas pero pocos en el pecho, diestro y siniestro, Amarillo de nuevo.

Quería irme de mi natal XXX y ahora estoy en XXX queriendo irme para otro lado, quiero conocer gente pero no quiero ser popular, soy caprichoso, hoy leí sobre la guerra de seúl (estaba siendo ordenado con mis ideas, pero ya no lo soy) y me entraron ganas de ir allá... y rendirle culto a los soldados que en Old Blady dijeron sin palabras que Colombia está presente, quiero disfrutar de la gloria ajena, quiero comentarle a un anciano que conozco su idioma, que lo escribo, que el Hangul no fue nada, quiero todo.

Y no quiero nada, no quiero depender de mi padre.
Quiero seguir mañana, siguiendo con mis quieros.

4 comentarios:

  1. Amarillo no es mi color favorito tampoco, pero sé lo transmite! Luz, sabiduría, guía, magia! Inconscientemente es el camino que recorres y lo mas maravilloso es que pronto descubriras lo sublime de saber lo que quieres en realidad aunque lo olvides a menudo. Tus pensamientos cesarán y estarás enfocado en tu verdadero destino!

    Bendiciones para ti!

    ResponderEliminar
  2. te deje un comentario..pero no se si saldrá.
    Bienvenido a la aventura del blog!!!!
    Nos leemos

    ResponderEliminar
  3. Yo también quise ser muchas cosas, y no me canso de intentarlo por si algún día consigo ser un poco de todo. Mientras, me entretengo contando cosas sin ánimo de convencer a nadie, y leyendo palabras como las tuyas que tocan el corazón. Seguiré leyéndote aunque no pueda escucharte.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. 3 comentarios y me emociono... que alguien desconocido (por el momento) me esté leyendo me produce una especie de satisfacción anónima que hasta ahora no sabía que existía, seguiré la tarea diaria de escribir sin deseos pretenciosos, malintencionados o siquiera intencionados.

    Espero que no terminen de "bloguear" y pese a que no hago comentarios demasiado "trascendentales" y pareciese que no me importasen sus blogs, leo y aveces releo sus ocurrencias con la misma satisfacción anónima con la que siento que soy leído.

    Quisiera mandarles besos y abrazos, pero no sabría a donde apuntar, mandaré al azar haber si alguno llega (aunque no me sobran).

    ResponderEliminar